Malas noticias de nuevo: el sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones no recuperará su salud durante este año y verá cómo su cifra de negocio disminuye en cerca de un 2 por ciento -un 2,7 por ciento si nos ceñimos exclusivamente a las TI-, tal y como mantienen los últimos indicadores dados a conocer por EITO (European Information Technology Observatory). Pero eso no es todo, y es que aunque en 2010 no se espera cosechar de nuevo signos negativos, la ‘escalada’ que se prevé estará en un raquítico 0,3 por ciento; nada que evidencie que el mercado en su conjunto conseguirá desperezarse y, quizás, pensar en volver a esos momentos de ‘glamour’ del pasado.
El análisis de EITO marca bien a las claras que los responsables de Tecnología continúan mostrando un alto grado de escepticismo a la hora de abordar determinados proyectos. La reducción de costes sigue presente, buscan mayor productividad, alinearse a las directrices de constricción que marca el negocio, y apostar en mayor medida por prácticas que permitan alcanzar estos objetivos, con la virtualización como principal argumento. A decir verdad, tampoco lo tienen fácil. Y el resultado está sobre la mesa, los presupuestos de los CIOs caen en cascada y fluctúan con escasos visos de recuperación; mientras tanto, los proveedores rebuscan entre los rescoldos para que continúen saliendo los números.
Por otro lado, los observadores y analistas matizan que hay que entender el efecto colateral de la crisis económica -lo que también es cierto reseñar-. Ello sirve como justificación a las voces del propio sector, al reclamar mayores inversiones públicas, una reactivación de la innovación en las empresas y el desarrollo de mayores infraestructuras de telecomunicaciones. Como se denota de esta argumentación, las proclamas buscan cimentar con hierro el sector ante la posible aparición de escenarios más nocivos.
Son malos tiempos. La mejor medicina será recuperar la confianza
Lo que está sucediendo en Irán es algo sin precedentes, las autoridades tienen capacidad de amordazar a la prensa y a los medios de comunicación tradicionales, pero se ven impotentes ante el empuje de las redes sociales. Tal es el caso de Twitter y Facebook que son las herramientas más utilizadas por los opositores del presidente recién elegido en unos comicios irregulares para organizarse y articular sus protestas. El caso de Youtube también es paradigmático y ya cuelgan de sus páginas vídeos que muestran la represión de la policía. Pero claro, el régimen iraní tampoco se queda parado en su afán de controlar las comunicaciones de sus súbditos y la operadora Iran Telecom adquirió a Nokia Siemens una tecnología que permite leer mensajes de texto, llamadas y la navegación web. Nokia se defiende ya que esta tecnología se comercializa en 150 países como arquitectura para controles legales, pero claro la legalidad no es la misma aquí que en Pekín… Por cierto, los internautas chinos protestan contra el dique verde-acompañante de la juventud, un filtro ‘contra la pornografía’ del que sospechan abriga intenciones de controlar la navegación de los usuarios. Libertad cuánta tecnología se utiliza en tu nombre…
Microsoft ha perdido a su cabeza de centros de datos. Es decir, Michael Manos, su arquitecto jefe de los centros de datos ha abandonado furtivamente a los de Redmond para pasarse a las filas de Digital Realty Trust, en Silicon Valley. Eso sí, no cambia de actividad. El antes responsable del diseño, operaciones, investigación y construcción de los centros de Microsoft seguirá desempeñando la misma labor en su nueva empresa, que proporciona soluciones y consultoría para centros de datos también, pero a una escala mayor. Era obvio, entre trabajar en el lluvioso Seattle o en la cálida California…
Un año más nos hemos asomado al balcón de la innovación con sensación de vértigo. Después de observar los resultados del tradicional análisis que efectúa Cotecsobre el panorama de la I+D+i en España, la preocupación por su progreso continúa patente. Es cierto que algunos indicadores que se han mostrado en esta ocasión subrayan claramente el avance que han experimentado las prácticas innovadoras que se han puesto en marcha tanto desde el ámbito público como desde el privado; en ambos casos se constata además un crecimiento de las inversiones que supera los dos dígitos. Pero la sensación generalizada que perciben los analistas coincide en describir un horizonte que se aleja del optimismo que se pudiera transmitir. En primer lugar porque, según afirman, persiste la lacra de no implicar más directamente la innovación tecnológica con el tejido productivo y económico nacional. Y como resultado, van más allá y pronostican que, como derivación de esta pauta de conducta, entraremos en ‘un retroceso en la evolución del sistema español de innovación’, como se cita textualmente.
Cuando se cotejan los datos de nuestro país con los de otros países de nuestro entorno, las conclusiones no suelen ser excesivamente halagüeñas; aun a sabiendas de que la voluntad por equiparar esfuerzos siempre ha estado presente. Es por ello quizás que, ante unas perspectivas como las que se nos presentan, el recelo continuará con el desánimo de muchos de los sectores y organizaciones implicados.
Apostar por la tecnología y la innovación en época de crisis debe servir como estímulo para avanzar y desarrollarse en el camino marcado. Esta es una máxima que se debe alentar con objeto de que, en lo posible, contribuya a la recuperación económica general. El problema añadido es que la innovación no cala en todos los segmentos de actividad por igual. Y si nos centramos en el espacio tecnológico, la conclusión es desesperanzadora ante el poco peso, salvo honrosas excepciones, que tiene la innovación generada desde este sector en España. Y no es conveniente ser paciente, a pesar de que desde la propia Cotec se exponga que ya se cuenta con una sólida base para construir un sistema de innovación. Este país lleva así muchos años y, sin desmerecer ciertos pasos dados, los resultados distan mucho de ver cómo se materializa la competitividad tecnológica e innovadora en las empresas españolas.
Después de años de polémicas y de alguna que otra dura sanción económica a Microsoft por parte de la Comisión Europea, la firma de Redmond ha preferido curarse en salud anunciando que Windows 7 se venderá en el continente europeo sin incorporar el navegador Explorer. Al parecer la presión de la CE ha sido bastante grande, hasta el punto de que Microsoft se haya replegado de su principal argumento de defensa acerca de que el navegador forma parte integrada de Windows. Lo bueno de este anuncio, es que Explorer tendrá que batirse el cobre en igualdad de condiciones con su competencia, especialmente Firefox, y en un término secundario, Chrome y Opera. También servirá de barómetro de cuál es el explorador que es preferido en situación de neutralidad y veremos si las cuotas de mercado se varían sensiblemente. Aunque para esto habrá que esperar más allá del 22 de octubre, fecha prevista de lanzamiento del nuevo sistema operativo, que viniendo de Microsoft seguro que concita divergencia de opiniones.
Microsoft se ha pronunciado: comprará aquellas empresas que pueden impulsar la posición de la compañía en aquellos mercados en los que ya está presente pero no domina. Así lo ha declarado el máximo responsable financiero de Microsoft, Chris Liddell, durante una reunión con empresas de capital riesgo. De momento, en lo que lleva de ejercicio fiscal, Microsoft tan sólo ha comprado seis compañías, lo que significa un 15 por ciento menos que hace un año. Además, Liddell también afirma que el objetivo del gigante de software no son las startups ya que las considera demasiado caras, a pesar de que el año pasado estuvo tanteando a 20 firmas. Y es que el mercado está muy nerviosito ante la ampliación de deuda que ha solicitado Microsoft para efectuar quizás una gran compra. ¿Será Twitter?, ¿será Yahoo!?, ¿será SAP?, ¿seré yo maestro?, ¿seré yo?
Entre Google y Microsoft debe haber algo más que ‘profesional’, porque tratan de responder con contundencia a la mejor arma de su competidor. El pasado año fue Google quien lanzó Chrome, un navegador rápido y resolutivo dirigido contra la línea de flotación de Internet Explore, si bien sus efectos todavía no se han dejado ver. Ahora es Microsoft el que porfía de nuevo con un buscador que toma el nombre de Bing (nombre que finalmente ha triunfado sobre el inicial Kumo y que viene a sustituir a Live Search) para tratar de desbancar, si está dentro de lo probable, al buscador por antonomasia. La empresa de Redmond ha puesto toda la carne en el asador con este buscador que el 3 de junio hace su estreno oficial. La interfaz gráfica es mucho más atractiva que la ‘rústica’ de Google y más acorde con estos tiempos. Aparece personalizado en lo que se refiere a idioma y país. Aparte de su rapidez, nos ha parecido reseñable la búsqueda de imágenes, que nos trae recuerdos de Picasa de Google, lo cual no deja de ser curioso. Pero son los gajes del mercado, ¿qué mejor manera de competir con tu rival sino utilizando sus propias armas?
No hay cosa que más estrese al trabajador de hoy que el correo electrónico, es nuestro tirano que nos hace perder diariamente más de una hora, y especialmente cuando se trata de correo no deseado. Por desgracia nos estamos acostumbrando a vivir con el spam, y forma parte del paisaje de nuestro buzón de entrada, tanto mensajes de Viagra como aquellos de una entidad bancaria solicitándonos ‘ingenuamente’ nuestra clave de acceso. Con la crisis están proliferando aquellos mensajes que nos ofrecen la posibilidad de enriquecernos trabajando desde casa para un destinatario desconocido. Pero este fenómeno está llegando ya a niveles inaceptables. Según un informe de Symantec, el 90,4 por ciento del correo que circula por Internet es spam. En algunos casos, el lugar de residencia determina el horario en que se recibe el mensaje basura. En EE UU, la franja más activa es entre las 9 y las 10 de la mañana. En Asia se recibe por las mañanas, mientras que en Europa se detecta este tipo de tráfico durante todo el día. Si es que los europeos vamos siempre a la zaga.
COMPUTING España lleva al servicio de sus lectores a lo largo de 600 números. Al servicio de sus lectores porque dispone durante los siete días de la semana de todos los recursos disponibles con objeto de acercar el mundo de las Tecnologías de la Información a aquéllos que la demandan. Son muchos los que se mantienen fieles al semanario, desde que allá a mediados de los años 90 se reinventara a sí mismo y adaptara su contenido a las necesidades de los responsables de sistemas de información de las empresas. Hablábamos por entonces de un semanario -papel, obvia decirlo- que se circunscribía a un sector todavía rígido, donde apenas había competencia informativa. Muy pocos imaginaban por entonces que la evolución de los medios de comunicación iba a ser tan rápida e intensa a la vez. Desde entonces, Computing no sólo ha actuado desde esa posición, sino que poco a poco ha evolucionado de acuerdo a las necesidades de sus lectores; es así que ha compaginado su rol como publicación en papel con el de plataforma global de difusión que abarca desde encuentros hasta mesas redondas, foros, web… El objetivo, servir como referencia a los principales agentes y jugadores del mercado, para propiciar el encuentro de las diferentes piezas que configuran el sector TI. La información es el gran valor de nuestro tiempo, pero sin una buena comunicación y un enfoque adecuado y riguroso puede perder todo su valor primigenio. Es por este motivo que nuestra publicación vive para y dentro del sector, pulsando el día a día del devenir tecnológico, aprendiendo de las experiencias de los usuarios y haciendo partícipes a los lectores de todos estos acontecimientos que pueden ayudar a enriquecer su labor profesional. El sector TI, por su dinamismo y redefinición constante, nos obliga a todos a no perder el tren del futuro mediante una labor de reciclaje constante. Esta sed de conocimientos sirve de acicate para Computing y de excitante reto diario de hacer llegar al lector la información que necesita en el formato que más atractivo le puede resultar. Y el éxito de alcanzar los 600 números es sólo achacable a su fidelidad.
Ya cada vez nos sorprenden menos las iniciativas del gigante de las búsquedas Google, que además de innovar permanentemente trata de posicionarse en el mundo de los contenidos. Esta vez la noticia ha saltado del Financial Times. Al parecer, Eric Schmidt, presidente de Google, ha declarado que en sus planes de futuro se contempla la adquisición de alguna cabecera, en unos momentos en los que los medios de comunicación están tocados en su línea de flotación por culpa de la crisis publicitaria. New York Times es uno de los diarios que está padeciendo esta situación. Schmidt desmiente que Google vaya a dar un salto al mundo de los contenidos sino que seguirá trabajando en el ámbito publicitario para mejorar los anuncios on line y desarrollar sistemas de pago eficaces.
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