Artículo escrito el
Lunes, 05 del 05 de 2008 a las
14:53
No hay un modelo más flagrante de desinformación que la caja donde se arrumban los juguetes de los niños. Un cajón de sastre donde cohabitan canicas, muñecos, cromos y todo tipo de elementos, sin orden ni concierto. Un lugar donde se pierde toda referencia, salvo la capa superior que muestra una madeja heterogénea de cosas variopintas que apenas tienen relación entre sí. De repente, el dueño de la caja quiere recuperar un juguete y ha de revolver la informe masa, cruzando los dedos para encontrarla a la primera, con ayuda del azar o de alguna acción divina. El tiempo que va a emplear puede pasar de un minuto a un par de horas, en función de la cantidad de objetos a sondear. Lo peor de todo, una vez localizado el juguete en cuestión, el resto vuelven a ser volcados a la caja de manera que se genera un nuevo desorden que no facilitará en modo alguno la siguiente búsqueda.Valga esta metáfora para poner sobre la mesa un tema que preocupa a muchas empresas, pero que por el contrario es moneda corriente en otras, la desidia con relación a los contenidos que genera. La información es vital para cualquier organización a la hora de tomar decisiones tanto estratégicas como de negocio. Pero también es un bien reaprovechable para cualquier campaña de marketing o de difusión social. Hoy día, la generación de información es tan alta que existe el riesgo de vernos superados por sus dimensiones. Internet se añade, como inmenso foro donde acuden voces autorizadas y no tanto.Ya lo dice el axioma periodístico: “el exceso de información nos lleva a la desinformación”. Es como si un coro de grillos lanzara mensajes convergentes y divergentes, generando ambigüedades y contradicciones. Documentos duplicados, archivos desestructurados, informaciones sobre nuestra empresas tanto externas como internas… En este guirigay de datos y contenidos, la empresa debe aplicar una política coherente de estructuración y ayudarse de herramientas de búsqueda personalizadas con las que hacer valer el valor de su información. Pues hoy por hoy, en este maremagno de bits, la información no es lo importante, lo importante es encontrarla.
Compartelo
Puedes seguir los comentarios a traves de los RSS 2.0 feeds.
Puedes escribir un comentario, o trackback.