Archivado el Mayo 19th, 2008

Apuntes sobre una compra anunciada

La adquisición de EDS por parte de HP puede decirse que es el paso lógico, y necesario, que debía acometer la firma que lidera Mark Hurd para convertirse de forma definitiva en el grande entre los grandes dentro del mercado tecnológico. Al margen de liderar el ranking mundial de forma global, su presencia en el ámbito de la consultoría y los servicios era hasta la fecha apenas testimonial si se comparan sus números con competidores de la talla de IBM o Accenture. Ahora, sin embargo, su ofensiva en servicios y consultoría complementa a una sólida estrategia en software -donde ha apostado con fuerza en los últimos dos años- y hardware -su nicho más consolidado. El único pero concierne al área de consultoría, donde se encuentra en desventaja frente a los líderes tradicionales. En cualquier caso, el desembolso fruto de esta operación (13.900 millones de dólares) permitirá a HP situarse en segunda posición en servicios, sólo por detrás de IBM.HP sabía, ya incluso antes de que intentara rubricar la operación con PriceWaterhouse hace unos años, que el campo de los servicios abría una vía de expansión natural. Porque no hay que olvidar que es el sector que ofrece mayores márgenes y un crecimiento estable, según Gartner, de más del 10 por ciento en 2007.Pero otra conclusión que se extrae de esta operación, además del músculo que aportará EDS a HP, sobre todo en outsourcing de infraestructuras y en segmentos como Administración y Finanzas; es subrayar la consolidación que se está produciendo en el mercado de los servicios TIC desde hace ya varios años. El futuro parece indicar que la contracción será incluso mayor y que pocos sobrevivirán al empuje de los más fuertes.

SOFTWARE: ÁNGEL O DEMONIO

En el número de Computing de esta semana aparece un interesante artículo de Yago Vizoso, Consultor de Quint Wellington Redwood que transcribimos a continuación.

“Hoy en día, todos somos conscientes de la necesidad de utilización del software para el ejercicio empresarial. La mejora de la productividad, el valor estratégico de la información, su contribución al crecimiento gracias a las ventajas que aporta su flexibilidad, son beneficios que han contribuido al desarrollo de software y su consolidación en compañías de todos los tamaños. Aunque podamos ver muchas ventajas en la utilización del software, en ocasiones estas nos hacen más esclavos que dueños de nuestras actividades. Lo que parece ser el cielo se torna en purgatorio. Son habituales los fracasos en la implantación de proyectos de TI en los que se ve involucrada una herramienta. En realidad, la falta de conocimiento por parte del cliente, las prisas, la necesidad de dar visibilidad de resultados, nuestra naturaleza técnica, nos llevan a precipitarnos y desarrollar o comprar la primera herramienta que pasa por nuestras manos sin hacer una reflexión previa. Es en este momento donde las aplicaciones se convierten en demonio. Discusiones habituales entre profesionales del sector evidencian que sigue habiendo excesivo énfasis en la tecnología, convertimos al medio en un objetivo en si mismo. El análisis del problema, el diseño de la solución, su adopción y aceptación son aspectos que comúnmente se dejan de lado en decisiones de este tipo. Si queremos mejorar el éxito de los proyectos, la imagen de TI y explotar el valor añadido de la utilización de las herramientas, tenemos que hacer especial foco en aquellos factores en los que somos más débiles. Hay que prestar atención a la comunicación con el cliente, identificar las necesidades reales de este, determinar los objetivos y el camino para conseguirlos, identificar las repercusiones en la empresa y sus profesionales, liderar el cambio, en definitiva poner foco en los objetivos y no exclusivamente en la tecnología para alcanzarlos. Sólo de esta manera podremos descubrir si hay ángel”.

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