Las prácticas Web 2.0 nos invaden. Las empresas han encontrado un filón publicitario (que todavía está por explotar hasta sus máximas consecuencias), como es el lanzamiento de la película SexyKiller, que se ha caldeado con una quedada entre los fans espontáneos y un concurso de camisetas. El caso es crear actividades con gancho popular y atraer a las redes sociales en torno a un acontecimiento. El secreto es crear ambiente y llamar la atención, de la manera más inopinada posible. Panda se ha enganchado a esta moda desmarcándose con una nota de prensa en la que se anuncia una manifestación de virus en Barcelona (para ayer martes) y otra en Madrid (para el viernes próximo), con la explicación siguiente: “el lanzamiento de Panda 2009 ha puesto a los malware en pie de guerra”. La verdad es que la nota no deja de ser curiosa: “No más virus muertos. Con este mensaje la Asociación Virus Anti Panda (AVAP), un frente común de malware unidos contra Panda Security, se manifestará por las calles de Barcelona y Madrid. “Nos somete a una persecución despiadada y sin tregua ¡no podemos aguantar más”, dice la AVAP de la multinacional española”. El comunicado sigue de esta guisa: “Bajo el lema Por el derecho a infectar: no más virus muertos, los malware tomarán las principales ciudades de España para hacer oír sus demandas y exigir que Panda se retire inmediatamente de las tiendas. “Son armas de destrucción masiva al alcance de cualquier virus-killer” apunta el portavoz de la AVAP, Emilio Troyano”. “Panda Security está arrasando toda nuestra especie” lamenta Troyano, quien cifra las víctimas en “millones de virus inocentes”. S.O.S., un experimentado spam que prefiere mantener su anonimato por miedo a represalias, ofrece su trágico testimonio: “Acabo de ver morir a mis dos pequeños spamitos y creo que mi vida tiene las horas contadas”. Al igual que S.O.S. son muchos los virus que aun sobreviven refugiados en equipos informáticos mal protegidos. “Cada mañana rezo para que el dueño del PC no instale Panda”, señala el spam entre lágrimas… La verdad que se agradece un soplo de aire fresco a la hora de afrontar el ya tedioso tema de la seguridad informática, aunque tampoco conviene abusar de las metáforas, un arma que puede volverse contra uno si se usa a discreción. Como es el caso.
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