La virtualización anega los mensajes del sector como la solución que ahorrará costes, aumentará la productividad, transformará el flujo de servicios, aportará simplicidad, flexibilidad, optimizará inversiones, facilitará la gestión de los diferentes entornos,… Todo son ventajas. Pero estos factores destinados a enmendar muchos de los problemas de las organizaciones coinciden con incipientes trabas y riesgos.
Conviene reseñar que la virtualización requiere reingeniería y replantear el proyecto; también hay que pensar que la virtualización como tal no es algo nuevo -sí quizás la de servidores- ya que la virtualización en mainframe o almacenamiento lleva años ejecutándose.
El concepto de virtualización está más ligado a un cambio profundo de paradigma. Los clientes no deben pedir virtualizar porque está de moda, sino que deben buscar una solución a sus problemas, esté ligada o no a la virtualización. Además, esas ventajas tendrán que analizarse en cada caso, no siempre el ahorro de costes está asegurado, por poner un ejemplo. Hay que contemplar además que disminuye las máquinas físicas pero incrementa las virtuales y que no todas las tecnologías son válidas para afrontar este tipo de proyectos. No hay que esconder que estamos en un mundo virtualizado -los CPDs no lo ponen en duda-, pero no es el final del camino. La respuesta pasa, sí por virtualizar, pero previendo diferentes consideraciones y como demanda de necesidades concretas del negocio.
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Realizado por:Ambrosio Rodríguez el Martes, 18 de Noviembre de 2008 | en
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