OUTSOURCING PARA CRECER
Todos los datos referidos al negocio del outsourcing invitan al optimismo, pues las perspectivas de crecimiento son buenas y de hondo calado. El pasado año el volumen de negocio alcanzado fue de 3.800 millones de euros, con un incremento interanual del 16 por ciento, como señala la consultora DBK. En los últimos cinco años el crecimiento acumulado ha alcanzado el 73 por ciento. Y las perspectivas de futuro son del todo halagüeñas, de modo que la externalización de los sistemas de información es ya una práctica consolidada en nuestro país, especialmente en la gran cuenta. Este capítulo se ha convertido en la principal línea de actividad aglutinando más del 47 por ciento de los ingresos generados por el sector TI. De hecho, el outsourcing es el gran motor de crecimiento y no porque todos los datos sean necesariamente positivos. La escasez de personal especializado es uno de los males endémicos del país y del que sufrimos las quejas diariamente tanto de profesionales de la enseñanza como de los directivos de las compañías. Sin embargo, junto a la globalización y la consolidación del mercado, constituye la principal clave que empuja a la externalización: una área de negocio con grandes aspiraciones, más si cabe en tiempos de crisis.