Archivado el Noviembre 23rd, 2009

Tarjetas de prepago sin actualizar

Siempre he estado persuadido de que las operadoras hacen negocio de las piedras. En los tiempos en que las cabinas telefónicas (que José Luis López Vázquez inmortalizó en aquel memorable corto de Antonio Mercero) adornaban cada calle de la ciudad, cuando llamabas con una moneda grande siempre se quedaban con el sobrante y no te devolvía la calderilla correspondiente. Sumando todos esos picos, Telefónica era capaz de atesorar cantidades sorprendentes. Cuando aquello ya forma parte del pasado, Consumidores en Acción (FACUA) ha presentado una denuncia contra los servicios de telefonía móvil de Movistar, Vodafone y Orange por apropiarse del saldo de los usuarios con tarjeta prepago si no realizan recargas en siete, 10 y 13 meses, respectivamente. La organización acusa a las operadoras de “prácticas abusivas” y exige que devuelvan dichas cantidades a los usuarios. Y es que la mera recepción de llamadas supone una fuente de ingresos. De nuevo el usuario se siente pequeño ante el gigante, y resulta necesario que se tomen medidas legales que satisfagan a todos. Pero es nuestro sino, vernos impotentes ante las grandes corporaciones.

Dos estilos de juego

Si hay un lanzamiento que marcará 2009 este sin duda es el de Windows 7, presentado  por Microsoft al entorno corporativo a bombo y platillo durante la edición de un Simo remozado allá por septiembre. La filial española congregó para la ocasión a todo su ecosistema de partners e integradores a partir de los cuales tratará de edificar un mundo de aplicaciones y soluciones para generar un negocio millonario con el que reactivar el sector TIC. Mientras la empresa de Redmond utiliza el espectáculo para sus anuncios más relevantes, su rival Google prefiere agarrarse a una estrategia menos escénica pero más acorde con una filosofía viral, la naturaleza propia de Internet que caracteriza a los éxitos que se propagan por la red a través de un boca a boca virtual, donde los blogs funcionan como potentes repetidores y los usuarios se convierten en colectivos valedores de la tecnología. La pasada semana, al tiempo que cundían los rumores de la presentación de Google Chrome (el rival de Windows), la firma californiana tardó en confirmar la noticia y hubo que esperar hasta el jueves para conocer a la criatura, de la que se viene hablando desde el julio pasado. Son dos estilos distintos, en dos canchas diferentes de juego. La primera es el hábitat de Windows, el escritorio PC de las empresas y de muchos usuarios. La segunda es la cancha de Internet, donde el internauta se abraza a la tecnología que se le brinda con un seguidismo casi religioso. Pero Microsoft quiere hacer probar a Google (y Amazon) su misma medicina y ha anunciado que en enero ya estará disponible su servicio en la nube Azure. Según la firma de Redmond el primer mes será gratuito, para ir abriendo boca. Por su parte, la primera versión de Google Chrome va dirigida a los netbooks y quiere tocar de lleno la línea de flotación de Windows 7. Es la guerra y vale cualquier cancha.

Valid XHTML 1.0 Transitional

Cerrar
E-mail It