Estos días han sido los de FICOD. El foro internacional de Contenidos Digitales ha acaparado las portadas de los medios de comunicación en su tercera edición. Y ha sido así porque el mundo gira hacia lo digital, palabra que últimamente está en boca de todos y que protagoniza una nueva forma de comunicación, esa que se dice que es presente y que será también la del futuro. Las plataformas tecnológicas online han pasado a formar parte de nuestro entorno sociocultural de la mano de Internet y de todo aquello embebido que surge como ramificaciones, sean webs, redes sociales o cloud computing. Pero también, en el marco de FICOD, se han podido extraer otra serie de conclusiones enriquecedoras. Una de ellas acentúa el papel que debe tener la Administración como motor de la innovación; otra delimita la necesidad de extender la tecnología al entorno online, un movimiento que se considera igualmente vital, innovador y competitivo.
En este embalaje subyacen los contenidos digitales. Aquí el usuario es el protagonista, receptor de una atención preferente delimitada por una interactividad ligada a información en tiempo real. E incentivar esta estructura, universal por otro lado, es el camino para que una sociedad alcance el clímax del Conocimiento.De acuerdo a los datos puestos sobre la mesa en el citado foro, ‘el español’ parece que marcha por buen camino. En España, en concreto, el crecimiento año a año del mercado de contenidos digitales ha aumentado por encima del 15 por ciento; incremento que ha sido de más del 80 por ciento en cinco años. Es una referencia para tener en cuenta, sobre todo si se observa que ya representa el 31 por ciento del total del sector de contenidos. Obviamente, la irrupción de Internet simboliza esta auténtica transformación, pero que ha venido acompañada por una evolución sin precedentes desde los años 90 de la industria tecnológica. El mundo digital está aquí y FICOD ha sido testigo de ello. La adaptación es clave, y en este espacio hacerlo a la velocidad que se precisa es incluso capital. Hay que entenderlo así, ya que subirse al carro del progreso que conlleva implica evolucionar sin necesidad de mirar hacia atrás.
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Realizado por:Ambrosio Rodríguez el Martes, 24 de Noviembre de 2009 | en
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