Si el patrón oro sirvió de base económica para el capitalismo incipiente en el siglo XVIII, la información es el patrón de un nuevo modelo del siglo XXI basado en las Tecnologías de la Información y la imaginación. En esta nueva etapa las empresas triunfadoras dejan de ser emporios para convertirse en proyectos generadores de éxito, con unas estructuras muy limitadas y con la tecnología como el principal ladrillo de su negocio. Internet ha reducido las exigencias a una buena idea, capaz de concitar la atención de un importante colectivo de usuarios y de captar la atención publicitaria. Una receta tan simple como compleja, que sólo unos pocos han sabido llevar a su máxima expresión. Hay que citar a la red social Facebook y la enciclopedia on line Wikipedia, consideradas las empresas de mayor valor económico en Internet según el último informe Sillicon Alley Insider (SAI). Así la red social que ha roto moldes, encabezada por el imberbe Mark Zuckerberg, está valorada en 6.500 millones de dólares y la enciclopedia ubicua estaría situada en 5.000 millones. El tercer puesto de honor, corresponde a Betfair, una casa de apuestas que causa furor en Estados Unidos. Cabe citar la presencia de dos nuevos contendientes: NewEgg (una tienda on line de hardware y software) y Go Daddy (web hosting y registrador de dominios), que empiezan a pisar fuerte con una valoración próxima a los 700 millones de dólares. También relacionado con el mundo on line, eBay ha parecido entender que es mejor retomar su estela inicial y no lastrarse con negocios secundarios -como Skype-. Ahora acaba de vender el 70 por ciento a un grupo inversor por 1.900 millones de dólares. Todas estas firmas saben que Internet vale su peso en oro, pero sólo para quienes saben extraerle el precioso metal.
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