No sé si por haber releído a Edgar Allan Poe durante estas navidades, me siento muy susceptible ante cualquier tema que tenga relación con espectros o muertos. Y erre que erre. Abriendo la página web de El País, saltó frente a mí una noticia bastante llamativa: “AT&T quiere abandonar la telefonía fija”, que considera cadáver. El gigante americano de telecomunicaciones argumenta que es preferible centrarse en el desarrollo de Internet y sentencia lapidariamente que la telefonía fija tiene los días contados. Para ello ha solicitado a la Comisión Federal de Comunicaciones desvincularse de la obligación de proveer servicios de red de telefonía fija, a la que quiere enterrar sin responso alguno. Estamos en la era de la banda ancha y de la VoIP y ya no hay sitio para la telefonía convencional. Al igual que en la película de Amenábar, ‘Los otros’, hay muchas tecnologías que están muertas y algunos no lo saben. Empezando por algunas que ya han sucumbido como los monitores CRT o las disqueteras, hay otras que tienen su fecha de caducidad en un horizonte más o menos cercano: los ratones, los teclados convencionales, los modems… en suma, todos los dispositivos que penden de un cable, pasarán a mejor vida cuando el mercado esté preparado para ello. En software, el rosario de víctimas es todavía mayor, pero ese es otra historia que da para otro post digno de Poe.
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