Dos semanas atrás, en plena Semana Santa, IBM y Sun Microsystems decidían interrumpir las negociaciones que mantenían de adquisición, supuestamente por la negativa de Sun a ‘ceder’ ante la oferta presentada por el Gigante Azul. Y aunque parece ser que IBM se acercó a las pretensiones de Sun no ha terminado de darse luz verde a la operación.
Sun es una compañía que ha sabido evolucionar durante estos años y ser visionaria en el mercado. ‘The network is the computer’ escenifica buena parte de la puesta en escena de esta organización, que ha sabido granjearse un lugar de referencia apoyándose en tecnologías como Java, Solaris y UltraSparc. Esta progresión ha llevado a Sun, después de diecisiete años en activo, a cosechar unos ingresos anuales por encima de los 13.000 millones de dólares durante el último ejercicio, con más de 33.000 empleados.
Con estos antecedentes, la firma liderada por Scott McNealy está siendo objeto de deseo y no es de extrañar por ello que IBM haya intentado (y seguramente lo siga haciendo) integrarla como parte de su organización. Tecnología y soluciones, además de referencias en clientes más que representativas, son un buen argumento para ello. Además, para IBM esta integración conllevaría un espaldarazo considerable a la hora de hacer frente a HP en diversos entornos, ya sea en software, servidores o en el mundo del almacenamiento; asimismo, para abrir terreno conjugando los chips Power con Sparc.
Sun, en cambio, ha rehuido el acecho de IBM, lo que por otro lado ha sorprendido a los propios analistas, ya que estiman que este acuerdo es también vital para que Sun pueda continuar manteniendo un estado de buena salud. Por el momento, las acciones de Sun han vuelto a resentirse -después de subir exponencialmente tras el anuncio de negociación-; y conviene reflejar que durante el primer trimestre de este año las ventas han caído un 12 por ciento.
Lo que ocurre a su vez es que existe cierta sensación de que Sun ‘podría estar en venta’. De hecho, los rumores sobre la posibilidad de que Cisco Systems pujara por la firma han estado también presentes. El problema para Sun es que la vitalidad del software y los servicios se ha impuesto al hardware, que ha adquirido un papel secundario en este escenario.Sun está jugando sus bazas y no se puede decir que con mala fortuna. Simplemente, las reglas del juego cambian. A partir de ahora, habrá que estar atentos a cómo entiende el mercado esta frustrada adquisición, a la espera del efecto colateral que pueda tener para la propia Sun.
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