Sin signos de recuperación

Malas noticias de nuevo: el sector de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones no recuperará su salud durante este año y verá cómo su cifra de negocio disminuye en cerca de un 2 por ciento -un 2,7 por ciento si nos ceñimos exclusivamente a las TI-, tal y como mantienen los últimos indicadores dados a conocer por EITO (European Information Technology Observatory). Pero eso no es todo, y es que aunque en 2010 no se espera cosechar de nuevo signos negativos, la ‘escalada’ que se prevé estará en un raquítico 0,3 por ciento; nada que evidencie que el mercado en su conjunto conseguirá desperezarse y, quizás, pensar en volver a esos momentos de ‘glamour’ del pasado.

 

El análisis de EITO marca bien a las claras que los responsables de Tecnología continúan mostrando un alto grado de escepticismo a la hora de abordar determinados proyectos. La reducción de costes sigue presente, buscan mayor productividad, alinearse a las directrices de constricción que marca el negocio, y apostar en mayor medida por prácticas que permitan alcanzar estos objetivos, con la virtualización como principal argumento. A decir verdad, tampoco lo tienen fácil. Y el resultado está sobre la mesa, los presupuestos de los CIOs caen en cascada y fluctúan con escasos visos de recuperación; mientras tanto, los proveedores rebuscan entre los rescoldos para que continúen saliendo los números.

 

Por otro lado, los observadores y analistas matizan que hay que entender el efecto colateral de la crisis económica -lo que también es cierto reseñar-. Ello sirve como justificación a las voces del propio sector, al reclamar mayores inversiones públicas, una reactivación de la innovación en las empresas y el desarrollo de mayores infraestructuras de telecomunicaciones. Como se denota de esta argumentación, las proclamas buscan cimentar con hierro el sector ante la posible aparición de escenarios más nocivos.

 Son malos tiempos. La mejor medicina será recuperar la confianza

Promesas que cumplir

El debate del Estado de la Nación actúa por desgracia como escaparate para los contendientes que se dan cita en el Congreso de los Diputados. Entre cruce y cruce de acusaciones entre los diversos representantes de los Partidos Políticos, que salpica a todos por igual, prevalecen en muchos casos las promesas provenientes del presidente del Gobierno, único con esa facultad y posibilidad. Pero sin entrar a analizar todas las medidas que se anuncian en este tipo de actos, sí conviene resaltar en esta ocasión una que implica directamente al sector TIC; más que por el anuncio en sí mismo, por el hecho de que desde el Ejecutivo se otorgue cierta relevancia al papel que éstas desempeñan y deben ejercer en la infraestructura socio-económico actual.

El mensaje que lanzó Rodríguez Zapatero hizo hincapié en la necesidad de fomentar el uso de las tecnologías en las aulas poniendo un ordenador portátil a cada uno de los alumnos de Primaria y Secundaria; algo que estaría acompañado del uso de pizarras digitales y conexión inalámbrica a Internet. Justo es decir que una declaración de intenciones de estas características incentiva tanto al propio sector como al usuario de a pie, quien percibe de una forma tajante -y mediática- que las TIC están ahí para quedarse y son una herramienta imprescindible en nuestro devenir diario.

Pero por otro lado, es de relieve tomar también en consideración otro trasfondo que subyace en torno a esta proclama, porque desde el Gobierno se percibe que las inversiones en TI tienen que servir para estimular y recuperar a la economía. Las pretensiones se sustentan en fortalecer la industria informática nacional: desarrollo de software, conocimiento, formación… con objeto “de que sirva para complementar al turismo y a la construcción como pilares de la economía”, según Zapatero. La carta de intenciones está ya sobre la mesa y parece que no se circunscribirá sólo al mundo educativo, sino que el alcance tendrá un mayor calado. En este contexto queda por definir el ‘cuándo’, el ‘cómo’ y el ‘cuánto’, porque habrá que mantener una postura vigilante ante las etapas que se irán desarrollando para lograr el objetivo marcado. Sin embargo, el voto de confianza es necesario por parte de todos con objeto de situar a las TIC como un pilar básico de nuestro tejido industrial y económico.

Demanda de ayudas al sector

Días atrás AETIC, con el apoyo manifiesto de la CEOE, ha querido desvelar algunas de las claves que permitirán solventar en parte la actual coyuntura económica. Jesús Banegas, presidente de Aetic, expuso su visión al respecto: “la salida de la crisis sólo puede ser digital”. Como transfondo de este llamamiento se palpa la principal demanda, la cual insta al Gobierno a incrementar sus partidas presupuestarias en Tecnologías de la Información. En esta ocasión, la patronal del sector ha estado secundada por muchos de los pesos pesados del ámbito proveedor con el objetivo evidente de ‘forzar’ este mayor compromiso de la Administración.

 

Las intenciones del sector, representado por Aetic, se pueden considerar legítimas al querer mitigar las penas de una actividad que atraviesa por una delicada situación. Sin embargo, las inversiones que solicitan para las TIC deberán provenir tanto desde el sector público como del privado; y que éstas aumenten no reside sólo en realizar una proclama en modo de arenga dirigida principalmente a la Administración. Esta difícil travesía hay que recorrerla de la mano, pero con un mayor compromiso de todas las partes y siendo capaces de escenificar entornos específicos de trabajo.

Valid XHTML 1.0 Transitional

Cerrar
E-mail It